Este libro es una guía para hermanos. 



Cuando el Asperger entró en nuestras vidas, empezamos a caminar para convertirlo en nuestro compañero y no en nuestro enemigo. 
En esta lucha estábamos TODOS, toda la familia unida. 

Los padres teníamos muy claro nuestros objetivos, hacia dónde queríamos avanzar, pero...
¿su hermano? 

No ha sido fácil para él, ni para ninguno. Eso está claro. 

Cuando son pequeños aprenden a respetar los espacios de su hermano mayor, lo asumen como algo natural porque no han conocido otra realidad.
Pero cuando empiezan a crecer, se hacen preguntas y allí estamos los padres.
Lo podemos suavizar lo mejor que podamos, podemos trabajar por la comprensión mutua, pero al final... hay caminos que tiene que recorrer cada uno. Realidades que no podemos compartir los padres. Sufrimientos que por mucho que lo intentemos una y otra vez, no podemos evitar. 

El amor mueve montañas, puede con todo. 

Pero una ayudita de vez en cuando, ¿eh? no está de más ¿verdad? 

Esta guía me parece una herramienta ideal para ayudar a los hermanos a hablar y entender a su compañero de viaje "SU HERMANO"

Os incluyo la introducción del libro:

Un hermano es para toda la vida: es un “compañero de viaje” con el que se comparten muchas situaciones, vivencias, emociones, sentimientos… a lo largo de gran parte de nuestra vida. 
Es cierto que no todas las relaciones entre hermanos son iguales, pero todas ellas son una fuente de aprendizaje: con ellos hemos aprendido a jugar, a colaborar, a pelear, a ceder, a desarrollar la tolerancia y la paciencia, a conocer lo que son los celos, a saber negociar…  
Tener hermanos nos ofrece multitud de beneficios. 
Y cuando los hermanos y hermanas de personas con discapacidad echan la vista atrás, la mayoría comparte esta visión positiva. 
Pero también comentan algunas cuestiones en las que hubieran necesitado ayuda en su infancia: muchos echaron en falta información sobre la discapacidad adaptada a su edad y a su realidad para entender la situación; y cuando lo expresan, no culpan a sus padres, ya que tampoco disponían de suficiente información. 
También hablan de sentimientos contradictorios hacia su hermano (celos, orgullo, vergüenza…), que con el tiempo han ido transformándose, pero que cuando eran niños les afectaban mucho: les costaba entender sus propias emociones y se sentían mal. 
(...)
Las relaciones entre hermanos son relaciones privilegiadas que hay que abonar, regar, cuidar… Y este documento contribuye a poner los cimientos para que, desde la infancia, las relaciones entre los hermanos sean positivas y duraderas.



Espero que esta información os haga la vida un poquitín más sencilla
¡Hasta pronto! 

Comentarios

Entradas populares