EL CAMINO I



Uno de los objetivos de este blog es el de compartir el camino que hemos ido siguiendo hasta conseguir el diagnóstico, con el fin de que pueda servir a alguien a ganar tiempo, y a saber a dónde ir y para qué. 


Os cuento nuestra historia,,,


Había momentos en el comportamiento de nuestro hijo que se ponía muy nervioso.
El instinto nos enseñó que la única forma de calmarle era apartarle del barullo y en la tranquilidad, hablarle y calmarle poco a poco.
Parecían rabietas, pero situaciones como  cortarle las uñas o el pelo, se convertían en algo muy complicado.
La sensación era como si le estuviésemos agrediendo.
Nos dimos cuenta de que la relación con su cuerpo era diferente a la que veíamos en otros niños.

En aquel momento, no le dimos importancia, y pensamos que sería algo pasajero que al crecer e ir madurando se le iría pasando.

Pero su profesora de Infantil, un buen día, habló con nosotros. Nos explicó que la relación que mi hijo tenía con ella, era diferente, nada cercana.
Nos aconsejó llevarle a un psicólogo. Nos recomendó a uno y allá que fuimos.

Me acuerdo perfectamente. Mis expectativas eran las de encontrar a alguien que me ayudara a solventar esos "momentos traumáticos" de mi hijo.
Yo buscaba una escuela de padres, pero me encontré con un primer diagnóstico.

En aquel momento, mi hijo tenía 4 años recién cumplidos y le veía muy pequeño como para así sin más asignarle ese diagnóstico.
Ni la forma en que le hicieron las pruebas, ni el modo en que nos dieron el resultado, nos gustó.
Ahora creo que conociendo el resultado, hubiese dado igual el modo....

Fuimos un sábado a las 10 y estuvo con mi hijo 3 horas para pasarle un test, que ahora no recuerdo el nombre y a la semana siguiente..... tachan... en un plis plas nos dieron el resultado: niño de 4 años con síndrome de asperger.

La ayudante del psicólogo nos dio el informe, con faltas de ortografía y con mucha prisa, porque se iba de viaje.
Aquello me pareció... HORRIBLE.

No encontré nada de lo que iba a buscar; ni asesoramiento, ni na de ná. Sólo un nombre, una referencia y una factura en la mano.

A la profesora le dijimos el resultado y que queríamos esperar para ver cómo iba creciendo nuestro hijo. Seguíamos pensando que era muy pronto para realizar ese diagnóstico.

Lo siguiente, seguro que todos lo conocéis....
Buscar y buscar información... y por cada nueva descripción encontrada, por cada nueva experiencia leída, te ves a tí mismo, a tu hijo y a tu familia.

En ocasiones duele el encontrar un por qué, pero una vez que lo oyes, tienes que ponerte en marcha.

Y así fue. Mi marido es más fuerte y más hábil encontrando información fiable en la red,
En una semana creímos ser los mayores conocedores del Síndrome de Asperger.
Ya sabes, ese conocimiento típico de Wikipedia, que te ayuda a situarte a entender algo de todo lo que vives día a día.

Pero ahí estás tú, con toda la información del mundo, con bibliografía que te gustaría leer, pero que no consigues hacerlo, porque no quieres que ese dichoso síndrome sea lo único que pueble tu cabeza... pensando una y otra vez...
¡¡ Y AHORA QUÉ !!

Así que empezamos por intentar desarrollar, esa faceta de su vida menos desarrollada. Sus habilidades sociales.
Mi marido se convirtió en el animador socio cultural del patio del colegio, del parque al lado de casa...
Jugaba con todos los niños, esperando que nuestro hijo, quisiera jugar también.

En ocasiones jugaba, poco, pero jugaba.

Pienso que esos años, fueron muy buenos.
Conocimos a una gente maravillosa, que nos ayudó en esa labor de integrar a nuestro hijo, y que aprendió a entender "sus particularidades" y aceptarlas tal cual.

Hoy en día, seguimos juntándonos. Nos reunimos en los cumpleaños y nos gusta estar juntos.
Los niños ya con 10  años, tienen cada uno gustos diferentes, pero veo que se aprecian y eso, a mi, me parece muy importante.

Continuará... 






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