INDISCIPLINADAMENTE LIBRE


El pasado día navegando por la red, me encontré con esta anécdota del papa. Enlace

Podríamos quedarnos en una anécdota, pero lo que me llamó la atención fue la reacción del Papa.
Le dejó que siguiera jugando.

A todo aquel que no conoce el autismo, le puede parecer curioso, gracioso. 
Pero me llama la atención que aunque el Papa no conoce mucho lo que significa el autismo ha tenido la suficiente empatía como para saber lo que el niño necesitaba en ese momento, jugar en paz.

¡Cómo desearía que todo el mundo fuera así! 
¡Que en lugar de juzgar, nos esforzásemos más en aceptar! 
Ya ves el esfuerzo que supone... ¡Dejarle estar en paz! 

Nuestros hijos lo primero que necesitan es que respeten ese espacio en el que son y se sienten libres. 
Porque desde ese punto, podemos ayudarnos todos
Ayudarles a entendernos a nosotros, los neurotípicos; y que ellos nos ayuden a entenderles.

Ahí está nuestro reto. 




Comentarios

Entradas populares