SUPER MADRES

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez. 
Espero que me hayáis echado un poquito de menos.... 

¡Aquí estamos de nuevo!

Nuevo curso, nuevas oportunidades, nueva aula, nuevos profesores...

Para los padres, todo lo que empieza por la palabra NUEVO... nos da miedo, mucho miedo y en ocasiones TERROR, sobretodo cuando ni siquiera nosotros sabemos qué se va a encontrar.

Tratamos de adelantarnos a los acontecimientos, pero cuando los desconocemos... 
Nos entra lo que llamo : "flojera existencial", algo así como: 
"Por favor... que salga todo bien... que no se pierda... que no desconecte... que se sienta a gusto... que no se asuste... "

Y cuando acaba el día, y sale de clase, le miramos a los ojos y eso es suficiente
- Nos ha mirado; eso significa que ha sido positivo
- No nos mira.... 

De camino a casa, toca hablar de lo que le gusta, para que se sienta a gusto.

En casa, le dejamos que descanse y haga lo que le guste

Ahora que ya está tranquilo y relajado, comienzan las preguntas para indagar en lo que ha vivido ese día. 
Parecemos investigadores privados, preguntando sin preguntar. Hablando sin que parezca un interrogatorio.

Si después del esfuerzo, todo ha ido bien. ¡TOCA RESPIRAR! 

Es muy bueno, disfrutar los buenos momentos, no porque duren poco, sino porque son lo mejor que tenemos. 


Este inicio de curso, amigos, ha sido bueno. 
Así que ahora lo estoy disfrutando.


No quiero despedirme sin recomendaros este enlace. Me ha encantado. Seguro que en muchas de las escenas que presenta os habéis sentido identificados... 

Cómo ser madres asperger y criar a un hijo con autismo sin morir en el intento

Os destaco los párrafos que más me han gustado:

¿Eres mamá, tienes un hijo también dentro del espectro y sientes deseos de meter a todo el mundo en un gran campo de paintball y entrar a repartir bolas de pintura a troche y moche? Entonces, este artículo es para ti, para ayudarte a no perder los estribos.

Pero, más allá de lo poco o mucho que «encajemos» en la sociedad, podemos ver que lo positivo es que nuestro hijo tenga una madre que realmente lo comprende; una madre lógica, que ante situaciones que a otras madres las supera, saca su faceta ultra-racional; y sobre todo, una madre que lo criará con el concepto de la neurodiversidad, como si fuera lo más natural del mundo.Porque se pueden leer ochocientos libros que hablen de inclusión, se pueden hacer setecientos talleres que traten sobre diversidad, pero para nosotras el ser y pensar de este modo es natural, y el que ellos se críen en un entorno en el que no sean vistos como un «niño a reparar», es el mejor regalo que les podemos dar.

Comentarios

Entradas populares