FIN DE CURSO ¡¡HORROR!!

Ha pasado bastante tiempo desde la última vez...

Las semanas pasan demasiado deprisa y más, cuando se acaba el curso. 
Lo que al principio de curso parece que está tan lejos, en un abrir y cerrar de ojos, se planta delante de nuestras narices y nos dice.... 

YA ESTÁN AQUÍ....


SI, SI YA ME HE ENTERADO!!!  SOCORRO!!! 

Os puedo asegurar que este fin de curso ha sido agotador. 
Mi hijo lo ha pasado realmente mal, la verdad. 

Lo que he vuelto a comprobar es que mi hijo no tolera la presión. 
Lo que en otras personas les motiva o les obliga a esforzarse, en el caso de mi hijo, produce el efecto contrario.

Cuando queremos que un examen nos salga perfecto, hay que estudiar un día y otro día más y hacer mil ejercicios, ¿verdad?
Pero mi hijo, lo toma de forma totalmente literal y si la profesora de inglés le dice que estudie todos los días y haga un examen todos los días, él lo hace. 
El caso es que el inglés es importante, pero el resto de asignaturas del curso me parecen más importantes, pero él tenía esa obligación grabada y no había manera de hacerle cambiar su rutina para no acabar las tareas de madrugada. 

El problema es que tenía demasiadas tareas cada día y apenas le quedaba su ratito, para imaginar y viajar a ese lugar en el que está a gusto. 

Ha sido complicado hacerle entender que podía hacer todo lo que a él le gusta, priorizando las tareas. 
Pero estaba tan nervioso, tan alterado que costaba mucho que me escuchara. 

Lo cierto es que verle tan nervioso, ha alterado a toda la familia. 

¿Cómo solucionarlo? No sé si vosotros tendréis una solución mágica. En nuestro caso, PACIENCIA. 

Escucharle, cuando estaba tan nervioso y ofrecerle siempre opciones para sentirse mejor. 

Mucho amor, que dicen que lo cura todo.
Y si no lo cura.... al menos hace que todo sea más llevadero. 

Y otro año más, hemos sobrevivido al fin de curso... 



¿Os ha pasado alguna vez lo mismo? 

¡Hasta pronto!



Comentarios

Entradas populares