ORGANIZAR EL TIEMPO

No se si a vosotros os pasa lo mismo, pero el tiempo, es algo que le preocupa mucho a mi hijo.

Le preocupa llegar a tiempo.

En alguna ocasión hemos ido corriendo para hacer alguna actividad y el resultado no ha sido muy bueno. Si llega alterado , le cuesta más encajar en la actividad.

Siempre digo lo mismo, pero creo que a todos también nos pasa un poco eso.
Pero nosotros nos adaptamos mejor, nos cuesta menos.

A veces pienso, que el tiempo para él es como una losa...

Con el fin de ayudarle a concentrarse haciendo los deberes, se me ocurrió la genial ideal de comprar un reloj digital precioso, con alarma, números grandes... muy manejable, con el tamaño ideal para no molestar y ponerlo en la mesa de estudio.


Le expliqué a mi hijo que íbamos a poner alarmas en ese reloj, para saber cuándo se había acabado el tiempo para hacer cada uno de los ejercicios, deberes que tenía ese día.
Ahora me río, recordando la cara de horror con la que me miró.

Noooooo !!!!!!! Respondió....
Y yo sagazmente (je,jeeee) me di cuenta de que no era muy buena idea.
Así que ahora ese maravilloso reloj ha sido relegado a otros usos..



Lo que sí es cierto, es que mi hijo, necesita organizarse, tener en la mente las cosas que tiene que hacer.
Con el tiempo y los años, ha ido ganando madurez y se nota.
Pero veo que lo que hace es acumular y acumular tareas a realizar y llega un momento en que se agobia.
Está estudiando la ESO y tiene muchas asignaturas. No todo es para el día siguiente, pero él ya las ha acumulado en ".... los deberes que tengo que hacer!!!" y cuando abre la mochila, le entra un sudor frío que le recorre el cuerpo y se le oye decir ...
"...Ay, ay, ay.... ufff, ufff, es que... no se... no puedo... ay, ay..."

Y ahí es donde entra la mente estructurada de su padre, que con más paciencia que el Santo Job, le sienta a su lado y JUNTOS empiezan a analizar ese "GRAN PROBLEMA"

Hablan de la técnica del queso de gruyer, de respirar y contar hasta 10 antes de empezar a trabajar, pero lo que mejor funciona, es estar un momento con él.
Repasamos los deberes, repasamos el horario y ya la cosa cambia...
Se da cuenta de que no todo es para mañana, pone prioridades a los deberes, primero lo urgente, luego lo demás....

Y al final, siempre, siempre, conseguimos sacar un momento, para que tenga tiempo para imaginar, para leer, para ver sus vídeos, para "descansar".
Y saber eso, le da mucha tranquilidad.
Además entre tarea y tarea, reservamos 10 minutillos, para relajarse.

Y hoy por hoy nos funciona....

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