LA REUNIÓN

¡Qué temidas son las reuniones!

Si... esas reuniones en las que te van a hablar de tu hijo...
No puedo evitarlo, pero tengo mucho respeto a esas reuniones.

Cuando pienso que las cosas van bien, que mi hijo está a gusto, me sorprenden hablándome de ciertas dificultades... a las que !casualidad!,esta vez, no había dado importancia.

Y cuando me parece que él está inseguro incómodo, me hablan de sus avances y logros...

¡Ay. madre mía! ¡Me vuelven locaaaa!

¿Por qué nada puede ser como espero? Siiii, ya sé lo que me vais a decir..
Podría remitirme a cualquier entrada de este blog, para responder que NUNCA LAS COSAS SON COMO ESPERAMOS..
Pero es que... es que.... ya vale ¡por Dios! que es que no gano pa sustos.



Cuando vuelvo de la reunión, intento organizar toda esa información en mi cabeza.
Busco un sentido a lo que acabo de escuchar.
Mi reacción inicial es de impotencia, de rabia quizás.
¿Por qué no lo he visto? ¿En qué estaba pensando? ¡Dios mío, ahora ¿qué?!

Y luego... ¡Gracias a Dios! Me entra la cordura y comienzo a analizar la situación con tranquilidad y con frialdad y voy entendiendo lo que me han contado y por qué no le he dado importancia, o por qué a ellos les parece importante.

Y a continuación, toca, ponerse de nuevo "Manos a la obra", para orientar, apoyar a nuestro hijo y que vaya poco a poco ganando recursos para ir superando etapas sin sufrir por el camino.
Y para ello, sin lugar a dudas, la figura del profesor es fundamental.

Cada curso, cada profesor, tiene en su mano la opción de entender o no a nuestro hijo.
Tengo que decir, que la mayoría de ellos, han conseguido que mi hijo se sienta a gusto en clase, y eso es un regalo maravilloso.
Pero lo que sí es verdad, es que en cada "CONOCERSE" hay unos pasos que dar.
Y si el profesor decide dar esos pasos... entonces se produce "el milagro".
El niño se siente seguro y sale de su caparazón.


Nosotros conocemos perfectamente a nuestro hijo. Sus compañeros de clase, ya saben como es.
El no busca problemas, le encanta dibujar y descansa en los recreos imaginando en su mundo especial donde no hace falta comportarse de tal o cual manera.

Pero sus profesores cambian cada año, con cada curso hay más.
Esto como todo, puede ser bueno o malo.
Lo bueno es que teniendo muchos profesores, seguro que alguno te cae bien.
Y lo malo es que hay que conocer a más gente nueva.

En fin...
Qué benditas esas reuniones en las que todos salimos con una sonrisa en la boca.

Esa fue la última reunión de primaria.
El tutor, consiguió que nuestro hijo participara en clase, que se sintiera tan a gusto, como para ir a jugar el partido de fútbol, profesores alumnos de fin de curso
¡Todo un logro, sólo posible con alguien que QUIERE CONOCER!

Desde aquí, mi más sincero agradecimiento y admiración a esos profesores que hacen de su trabajo una vocación y de su labor, un regalo.



Comentarios

Entradas populares