AMANECE QUE NO ES POCO

Hola de nuevo,
Hoy no es el mejor día de mi vida,  la verdad, pero es que la vida no está hecha de días perfectos.

Llegados a este punto, lo que me queda es pensar en lo que he aprendido hoy..

Bufff, me cuesta, ¿eh?, me cuesta mucho.

Hoy mi hijo estaba hecho un lío.
A mí me hubiera gustado ser mi madre, me decía lo que tenía que hacer y ahí no había discusión posible. Lo fácil qué nos hacían las cosas nuestras madres...

Estos últimos días de primaria, se le están haciendo cuesta arriba y a mi también.
Está melancólico, preocupado, agobiado...
Como todos sus compañeros, seguro. Pero es que lo vive todo con tanta intensidad.... que la verdad no sé muy bien cómo gestionar tantos sentimientos.

Yo no estoy en mi mejor momento y no tengo muchas fuerzas para encontrar la forma de ayudarle a que no le duela tanto.

Quizás tengo que empezar por mí misma.
Creo que quitando importancia a los problemas, no voy a hacer que desaparezcan, pero quizás consiga que no parezcan tan grandes.

A lo mejor si mi hijo, me ve menos agobiada, seguro que se va a preocupar menos.

A sí que ahora nos toca empezar todos los días un nuevo ejercicio...

Dar a cada situación, a cada circunstancia, a cada uno de esos "MOMENTAZOS" de la vida, su justa importancia.

Me encantaría que me ayudarais.. porque la tabla de ejercicios a realizar no la tengo muy clara.

Este es mi plan de acción, mi rutina

  1. Identificar las situaciones que me ponen en estado de "perro de caza ha detectado presa"  
  2. Hacer STOP y RESPIRAR..... (Creo que me voy a pasar el día respirando y mis compañeros van a pensar que estoy haciendo ejercicios de preparación al parto, je,je!!)
  3. Abrir de nuevo los ojos, olvidar el nudo que se me hace en el ombligo y decirme en alto
  4. ¿QUÉ ES LO QUE VOY A HACER?
  5. Se acabaron las tonterías, el sentirme bien o mal. El darle mil vueltas al coco, pensando en lo que podía haber hecho y no hice... Al final siempre acabo en que la culpa del agujero de ozono es mía. 
  6. Ahora toca decidir cómo solucionar el problema. 
  7. Si se puede solucionar ¡ADELANTE!
  8. Si no tiene solución, disculparme y ¡ADELANTE! (Es que lo de ADELANTE, así sin más, es algo que aún me va a llevar mucho tiempo hacerlo. Al fin y al cabo cada uno llevamos una programación de fábrica que consigue que nuestras reacciones sean de una forma determinada. Y a mí me gusta, así, la de continuar, pero sin hacer daño por el camino.)


Así que....
Hoy puedo decir, que ¡AMANECE, QUE NO ES POCO!, que quiero cambiar mi forma de enfrentarme al mundo, para que el mundo siga siendo tan maravilloso, imperfecto, cambiante y sorprendente y que a mi no me duela tantoooooooo




La preocupación, es necesaria, hasta que llega a un punto que se convierte en algo obsesivo.
Eso no es bueno para nadie, ni para la propia preocupación, que se encuentra ahí en el candelero y aún no está preparada para dar la cara al mundo de la farándula.

Estar preparado, anticiparse, son las estrategias que nos ayudan a minimizar los problemas.
Pero si no se puede, no pasa nada. Seguro que la próxima vez, con más información, conseguiremos adelantarnos a esos momentos difíciles para hacerles frente.

No tengo una varita mágica para solucionar todos los problemas de mi hijo.
Tan sólo puedo darle recursos, mis recursos, mi vida, mis experiencias, para que si le interesan, las lleve a cabo.

Entiendo que mi razón de ser es la tender la mano, la de estar siempre presente, la de acoger y escuchar, la de morderse la lengua aunque me gustaría gritar en ciertos momentos,la de ser paciente y esperar a que se calme.


Amanece....
Anoche estaba oscuro
Hoy, amanece

¡Hasta mañana!

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