VIVA LA DIFERENCIA
Cada día estoy más convencida de que vivimos en un mundo lleno de incongruencias.
Nos pasamos la vida intentando ser igual que los demás. Las diferencias en la infancia se pueden vivir como oportunidades, gracias a la labor de los profesores y de los padres, o como obstáculos, si no queremos mirar más allá...
Pero luego valoramos un montón la diferencia, aunque ahí está lo gracioso, sólo en ciertos aspectos.
Vestir de forma diferente, te aporta identidad, personalidad... ¡qué guay..!
Pensar de forma diferente , indica que eres una persona única, original, difícil de manipular... tu opinión se tiene en cuenta, y depende qué defiendas, puedes ser admirado como un personaje a seguir, un gurú...
Sentir de forma diferente, entra ya en el mundo espiritual, y ahí las reacciones pueden ser infinitas... pero seguro que nadie se quedará igual.
En los deportes, lo más importante de todo es ser el más diferente al resto, el que destaca sobre los demás.
En el diseño, en la moda, en el cine, en todo lo artístico y lo creativo, hay una búsqueda continua de la diferencia, como marca personal.
Y yo me pregunto...
Entonces ....
¿Qué pasa? ¿Qué sucede con lo que hace diferente a nuestros hijos?
La verdad es que no lo sé, como tampoco sé por qué si eres un actor estrambótico, un deportista con un ego sobre-dimensionado, o un cantante de moda, eres lo más de lo más.
Y sin embargo si eres el que más sabe de animales o de coches.... todo ese glamour y admiración desaparece de repente.
Pienso que es tan sólo un caso de modas, ¿no creeis?
Ahora seguro que entendéis, por qué me llevo las manos a la cabeza y por qué pienso que esta sociedad se engaña continuamente
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